El amar y perdonar no quiere decir ser indiferente ante la injusticia y la violación de los derechos humanos.

Todos respiramos aires tóxicos y necesitamos pedir la gracia de no caer en la tentación del odio y de la violencia, de no contagiarnos de ello. Todos somos débiles y necesitamos la gracia de Dios para que predomine la luz, el amor y el perdón

SE LES DIJO AMA A TU PROJIMO Y ODIA A TU ENEMIGO. PERO YO LES DIGO A USTEDES AMEN A SUS ENEMIGOS Y HAGAN BIEN A LOS QUE LES ODIAN (Mt 6,43)

El amar y perdonar no quiere decir ser indiferente ante la injusticia y la violación de los derechos humanos porque esa indiferencia es también otro tipo de violencia.

El Evangelio del domingo anterior nos habla claramente de una actitud especialmente cristiana: El amor y el perdón a los enemigos. Pero si traducimos a la situación actual el mensaje del Antiguo Testamento sobre los enemigos, podemos decir que eso se expresa así: Ama al que piensa como tú y tiene tu postura política, y odia a tu adversario o a tu enemigo. Eso va en la línea de la Ley del Talión y de cómo la entendían los contemporáneos de Jesús. Pero Jesús provocativamente nos invita a amar y hacer el bien a los que consideramos políticamente nuestros adversarios y quizá nuestros enemigos.

Una característica importante y positiva de las mujeres y hombres nicas es la cordialidad, la hospitalidad, la alegría y buen humor. Virtudes muy alabadas por los que nos visitan, pero desde abril 2018 eso ha ido cambiando brota en el aire la ofensa y el ataque. Respiramos aires tóxicos. La rabia encubierta salió del armario y parece legitimarse una cultura de violencia en las palabras y en los hechos.

En muchos sectores basta con abrir facebook, watsapp, youtube, tiwter para que se vea la irrupción del odio, de las ofensas de palabras gruesas, de prejuicios, de distorsión y de noticias falsas y de insultos. Como dice Leonardo Boff refiriéndose a Brasil actual, parece que se abrieron las venas del infierno o las ventanas del infierno de par en par.

Queriendo comprender el porqué de este despropósito, Leonardo nos da una pista: La enemistad puede ser tan cordial como la amistad ya que una y otra brotan del corazón. El corazón es el dominio de los sentimientos y de él pueden emerger tanto el amor como el odio.

Parece que la situación actual con el predominio de la pasión política, se han soltado sobre todo los sentimientos del odio y esos sentimientos predominan más que la razón o el amor, pero de fondo en Nicaragua hombres y mujeres también tenemos muy fuerte el lado de luz, del amor, del perdón, de la buena cordialidad. Hay que rescatar ese lado de luz para poder dialogar, para poder debatir en paz con respeto, para encontrar caminos que lleven a la reconstrucción de Nicaragua y para que no tengamos que vivir en una sociedad que no se puede vivir humana y civilizadamente.

Todos respiramos aires tóxicos y necesitamos pedir la gracia de no caer en la tentación del odio y de la violencia, de no contagiarnos de ello. Todos somos débiles y necesitamos la gracia de Dios para que predomine la luz, el amor y el perdón .Un papel muy importante de la religión y de la ética y de nosotros como cristianos, es procurar que predomine la luz sobre la sombra y que no nos devoremos unos y otros.

El amar y perdonar no quiere decir ser indiferente ante la injusticia y la violación de los derechos humanos porque esa indiferencia es también otro tipo de violencia. Jesús que en Mateo nos dice contraponiendo a la Ley del Talión que hay que poner la otra mejilla, cuando es abofeteado la noche en que lo apresan, no pone físicamente la otra mejilla, ni contesta con insulto, pero si reclama su derecho: Si hablé mal dime en qué y si no porque me ofendes y golpeas (Jn. 18,23). Cuando Jesús cura al paralitico en la sinagoga nos dice el Evangelio (Mc 3) que se indigna por la dureza de corazón de los Fariseos y siempre es válida la indignación profética, pero al mismo tiempo se entristece por ellos por su dureza de corazón pues quería salvarlos. Y a los discípulos que piden enviar fuego para los que no los recibieron, Jesús les dice: ustedes no saben de qué espíritu son, que espíritu debe guiarlos.

Que en medio de una situación tan crítica como la que estamos viviendo, Jesús con sus palabras y con su ejemplo sea para nosotros luz de modo que velando por los Derechos Humanos, busquemos la paz y no caigamos nunca en la tentación del odio y de la violencia contra los que no piensan como nosotros ni en contra de los que nos ofendan o actúen en contra de nosotros. Esto lo podremos vivir plenamente solamente con la gracia de Jesús.

Gloria, Rosa, Adolfo, Arnaldo de la Pastoral Profética CEB.
28 de febrero. En preparación de la Cuaresma y de la Celebración de Mns. Romero.

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